El «tonto» en la habitación

Empiezo aquí la serie “off-topic”, posts que no encajan totalmente en el perfil de networking de este blog, pero no perdáis de vista que Nopacketloss está definido como «IP networking y algo más«.

Este post viene a ser una recomendación para profesionales que estén empezando en su carrera para que escapen de situaciones de estancamiento que nunca llevan a ninguna parte y para que apuesten por su desarrollo personal y profesional.

Seguro que has escuchado más de una vez que “si eres el más listo en una habitación, estás en la habitación equivocada”. Lo he buscado y no sé a quién atribuir esta frase, pero siempre podremos decir que es de Steve Jobs o, en caso de desesperación, Mark Twain o Benjamin Franklin también podría servir. ;-)

Esta frase puede parecer algo evidente, pero la experiencia me ha demostrado la importancia de la misma. He tenido la suerte de cruzarme con excelsos networkers en fabricantes como Cisco o Juniper o Nokia y en integradores como Kern Datanet-Telindus-Acuntia-Axians o Satec o Indra-Minsait, por citar algunos. Y puedo decir que pocos placeres mayores existen que sentirse el «tonto» en la habitación cuando es compartida con personas así. Una hora con estos profesionales equivale a muchísimos días de aprendizaje y, además, los más brillantes de ellos siempre llevan asociado un perfil de humildad y disponibilidad. Este video puede darte una idea de lo que quiero decir, puesto que es genial a la hora de definir cómo establecer un “detector de imbéciles”.

Tal vez me he centrado demasiado en los aspectos técnicos de la ingeniería al comentar lo anterior, pero de igual modo siempre hay habitaciones con jefes, compañeros, clientes, proveedores, …, en las que se dan grandes lecciones, que hay que estar dispuesto a escuchar: cómo gestionar una crisis; clientes que valoran tu esfuerzo y te consideran un socio; clientes que con una elegancia extrema te muestran, desgraciadamente, que eres un incompetente; …

Es un tópico, pero el mantener la actitud de “stay teachable” en todo momento es fundamental. Ese deseo de aprender permanente es el que nos ha de llevar a escuchar a los demás para entender y no para responder, estando siempre abiertos a estar equivocados. Buscar siempre la mejor solución, pero no “tú” solución.

No voy a negar que también me ha tocado estar en habitaciones en las que prima la arrogancia, que no es ni más ni menos que una mezcla de convicción e ignorancia. Si puedes, huye rápido y no mires atrás. Son habitaciones en las que generalmente se valora el ¡¡¡hipopótamo!!! a la hora de tomar decisiones, sí, la Highest Paid Person’s Opinion (HIPPO) y no criterios de conocimiento alejados de la pura jerarquía.

Sin embargo, nada te va a garantizar que esas personas no acaben siendo tus jefes. Los modelos de evolución en las organizaciones siguen todo menos argumentos lógicos. Siempre dominará el llamado “factor X”, es decir, el factor humano y eso no se sustenta en la lógica o los argumentos objetivos. Es muy interesante la visión de Jaime Rodríguez de Santiago acerca de cómo los humanos no somos racionales, sino racionalizadores. Nos gusta dar lógica a los hechos, una vez que han sucedido. Somos “Mr/Mrs a posteriori”.

Esta convicción en  personas que destacan por su arrogancia nace la mayoría de las veces del archiconocido efecto Dunning-Kruger, definido por la Wikipedia como el sesgo cognitivo por el cual las personas con baja habilidad en una tarea sobrestiman su habilidad.

El efecto Dunning-Kruger muestra cómo muchas personas se instalan en el “Monte de la Estupidez”, es decir, personas con muy baja competencia tienen una confianza y seguridad extremas. Aquí además es donde la arrogancia suele campar a sus anchas, pues estos personajes están sobrados de convicción.

Además, esta curva viene a representar cómo el ganar competencia te lleva a una situación de menor convicción sobre tus conocimientos y, digamos, un cierto “síndrome del impostor” que se maximiza cuando se está en el “valle de la desesperación”. La buena noticia es que es posible salir de él.

Si no lo conocías, seguro que ya tienes alguna persona en tu cabeza que sufre de este síndrome y desafortunadamente no ha seguido adelante en la curva. Son personas que no tienen 20 años de experiencia, sino que tienen 20 veces el mismo año.

Desarrollo de tu perfil profesional

Si no consigues ser el «tonto» en la habitación de manera habitual y si ves que no puedes aprender nada de tus responsables jerárquicos, mi consejo es que busques nuevos aires. Has de apostar por tu desarrollo, especialmente al principio de tu carrera.

No cometas el error de apostar por la superespecialización, es decir, los llamados perfiles en «I», un profundo conocimiento en una materia muy concreta. Cada vez más se apuesta más por perfiles en «T», especialización sí, pero incorporando conocimiento de muchas otras áreas e incluso los perfiles en «¶» (conocimiento general y más de una especialidad). A la hora de definir tu perfil, es interesante revisar referencias como:

Es fundamental contar con conocimientos mucho más allá de aspectos puramente técnicos.

Confiada humildad

Por último, sólo enfatizar una idea que Adam Grant presenta en su libro Think Again.

En su libro, Adam Grant resalta cuál ha de ser el «sweet spot» de un profesional y es la zona de humildad confiada. Ser consciente de tus limitaciones, pero no caer en el síndrome del impostor, ni en el de hiperconfianza que él llama síndrome del quarterback de sillón. En el fondo, no deja de ser el ya mencionado Duning-Kruger. La zona de la humildad confiada es la apertura a estar equivocado y estar siempre dispuesto a aprender.

Tal vez éste sea un post algo inconexo, pero en el fondo no quiero nada más que resaltar la buena noticia que es disfrutar de ser el «tonto» en la habitación. ;-)

¡¡¡No te pierdas nuevas entradas del blog!!!

¡No hago spam! Sólo recibirás un correo cuando haya una nueva entrada en el blog.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *